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Tipos de DIU y sus ventajas

Tipos de DIU y sus ventajas

Los métodos anticonceptivos son herramientas que usadas correctamente son eficaces para evitar embarazos no deseados. Existen algunos cuyos efectos actúan de manera temporal y otros de forma permanente. Depende de ti cuál quieras usar.

El DIU o, dicho de manera completa, dispositivo intrauterino es una pequeña pieza de plástica reversible con forma de “T”. Es colocado en el útero de tal manera que puede evitar embarazos de forma prolongada.

Debe colocarlo un médico o un enfermero/a con el uso de un especulo para abrir la vagina y un aplicador especial para el DIU. Sentirás leves calambres o dolores más profundos, depende de ti. Puedes solicitar medicamentos para adormecer el orificio del cuello uterino.

Tipos de DIU

Existen 5 marcas diferentes. Estas se llaman Paragard, Mirena, Kyleena, Liletta, y Skyla. A su vez se dividen en los que tienen cable de cobre y los que son hormonales. Paragard pertenece al de cobre, y el resto, a los hormonales.

Los DIU como Paragard se encuentran envueltos en un delgado cable de cobre y tienen la capacidad de proteger de embarazos durante 12 años. Por otro lado, dispositivos como Mirena, y los demás, contienen la hormona progestina la cual previene embarazos.

No obstante, los dispositivos del estilo hormonal duran mucho menos que los de hilo de cobre. Tienen la capacidad de aguantar de 3 a 7 años, depende de la marca.

¿Cómo funciona el DIU?

El dispositivo cambia la dirección en la que se dirige el esperma para evitar que fecunde el óvulo. El cobre, por ejemplo, es un elemento desagradable para los espermatozoides, y produce un bloqueo contra ellos.

Por otro lado, los dispositivos hormonales espesan el moco cervical impidiendo el avance del esperma y lo atrapan. Además, el químico evita que el óvulo salga del ovario, haciendo imposible un embarazo.

Cabe destacar que este método no es permanente, así que si deseas quedar en estado solo tienes que acudir a tu médico o enfermero/a. Ellos procederán como la primera vez pero de manera inversa. En menos de lo que canta un gallo podrás quedar en estado.

¿Cómo puedo conseguir un DIU?

Puedes conseguirlo en tu centro de salud de confianza y a precios razonables. Verifica si con tu seguro médico puedes costear el DIU, exámenes previos, su implantación y consultas de seguimiento.

Toma en cuenta que la inversión en el DIU al principio puede ser muy grande comparada con otros método anticonceptivos. No obstante, a largo plazo tendrás un ahorro que compensará tu bolsillo.

¿Cuáles son las ventajas del DIU?

Si te llama la atención este método pero todavía te faltan motivos para entender que vale la pena, tienes que conocer todos sus beneficios:

  • Larga duración.
  • Fácil colocación y adaptación al cuerpo.
  • Puedes quitártelo cuando lo desees, solo agenda una cita con tu médico.
  • No provoca infecciones.
  • Puedes quedar embarazada apenas te lo quiten.
  • No pierde efectividad con la toma de cierto tipo de medicamentos o antibióticos.
  • Puede ser usado durante la lactancia.
  • Puede ser implantado después de practicarte un aborto y a las 4 semanas de un parto.
  • Puedes usarlo años antes de que te venga la menopausia y hasta un año después de tu última menstruación.
  • Estudios de la Asociación Española de Ginecología y Obstetricia (AEGO) señalan que el DIU del tipo hormonal puede curar el cáncer de endometrio en su fase inicial. Sirve también para tratar la dismenorrea o hipermenorrea.
  • Resulta más económico a largo plazo.

Conclusión

Siéntate un momento y analiza los métodos anticonceptivos que te convienen. Ahora que ya sabes qué es el DIU, cómo funciona, qué tipos existen y cuáles son sus beneficios, podrás tomar la decisión que más te convenga.

Recuerda que el procedimiento de implantación no requiere de aplicaciones complicadas. Averigua en tu centro de salud confiable los precios del tipo de DIU que quieres tener y úsalo para liberarte de preocupaciones. 

 

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3 formas de enfrentar la menopausia

3 formas de enfrentar la menopausia

La menopausia es una etapa en la vida de las mujeres que es irrefrenable y viene cargado de muchos mitos. Lo que sí es cierto es que el ciclo reproductivo llegó a su final y comienzan cambios físicos, así como psicológicos que debes enfrentar de la mejor manera.

La menopausia comienza en promedio a los 45 años cuando las funciones ováricas disminuyen sus niveles de actividad. Este proceso se prolonga hasta que desaparece por completo la menstruación, más o menos a los 50 años.

Puedes experimentar bochornos, alteraciones en el sueño, aumentar de peso, presentar irritabilidad, llorar por cualquier cosa o sentirte deprimida. Entonces, ¿qué puedes hacer al respecto? Aquí 3 formas de enfrentarte a esta nueva fase de tu vida.

Busca asistencia emocional

Terminar con la época reproductiva puede representar un duro golpe para el autoestima de las mujeres. La capacidad de concebir la vida y traerla al plano terrenal es una gran facultad que se pierde en esta fase.

Por ende, pueden surgir emociones desproporcionadas o estados anímicos indeseados por los cuales tendrás que aprender a transitar. Así que siempre trata de enfrentarte a la vida con pensamientos positivos y entender que este recorrido es parte de la vida.

Lo que viviste en antaño lo aprovechaste cómo pudiste, pero todo debe tener un ciclo de cierre. Piensa en cosas que te hagan sentir mejor, quiérete más, plantéate metas que antes no podías alcanzar, emprende nuevos proyectos, ¡la vida no se termina aún!

El comienzo de la menopausia no quiere decir que todo está perdido. Es más, ahora cuentas con la experiencia que no tenías antes, podrás disfrutar del sexo incluso mejor.

Por otro lado, si sientes que necesitas ayuda adicional, siempre puedes contratar los servicios de un psicoterapeuta. Tener a un profesional que te ayuda a sobrellevar tus emociones te hará sentir acompañada y a no exagerar las cosas.

Realiza ejercicios

Los ejercicios tienen un papel fundamental en tu vida a partir de ahora. Con ellos evitarás la aparición de enfermedades y te animarás cada día más. Fortalecerás tus músculos y te sentirás con más energía.

Intenta practicando actividades aeróbicas como el baile, bicicleta, gimnasia, natación, o cualquier otra cosa que se te ocurra y te llame la atención. Mantenerte activa evitará que se desarrollen trastornos en tu cuerpo que disminuyan la calidad de tu vida.

Caminar o trotar media hora a una hora entera al día puede ser muy beneficioso también. En la medida de lo posible ponte bajo control de un médico para que acuerdes un programa de ejercicios que no perjudique tu salud.

Si eres de las mujeres que hizo pocos ejercicios durante toda su vida, necesitas empezar con un ritmo bajo e ir ajustando a medida que tu cuerpo lo permita. Recuerda que el ejercicio es una manera de afrontar la menopausia para hacerla llevadera, no para que complique tu salud.

Come sano

Con la menopausia pueden venir ciertas dolencias como la presión arterial o el colesterol en una medida muy alta. Por ello debes ser muy cuidadosa con los alimentos que ingieres. Reduce las grasas saturadas y los azúcares.

Al mismo tiempo aumenta las verduras, frutas, cereales, calcio y lácteos. Consume mucho Omega-3, ya que este ácido graso ayuda a prevenir problemas cardiovasculares, e incluso, la depresión.

También regula el consumo de alcohol y café. De por sí, el hábito del sueño se dificulta con la menopausia así que trata de hacer lo menos posible por aumentar el problema. Así que no tomes más de dos tazas de ambas cosas.

Asimismo, si te gusta que tu comida quede bien sazonada, tendrás que sustituir la sal por apio o hierbas aromáticas que proporcionan sabor. La sal en exceso tiene la desventaja de producir una presión arterial alta.

También ten cuidado con el consumo de tabaco o cigarros. Estos pueden adelantar la aparición de la misma menopausia y causar enfermedades que compliquen tu salud.

Conclusión

Estas 3 formas de enfrentarte a la menopausia puedes complementarlas con visitas regulares al médico. Este profesional de confianza te acompañará en tu proceso para mejorar tu calidad de vida. Así que ya sabes, ¡no abuses de nada! 

 

 

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¿Qué es un parto humanizado y por qué debes tener uno?

¿Qué es un parto humanizado y por qué debes tener uno?

Tener un hijo es una experiencia que te cambia por completo la vida. Por ello trata de hacer que esta faceta se llene de actividades nutritivas. De esta forma tu pareja y tú podrán formar fuertes lazos con el bebé que viene en camino.

El parto humanizado es una elección a la hora de llevar tu embarazo desde el principio hasta el final. Este evento para nada tiene que llevarse de manera monótona, vacía o con sufrimiento.

Ahora tienes la oportunidad de imprimirle mucho amor a tu cuerpo y a tu vida para darle la gran bienvenida a tu descendencia. Las experiencias de partos ya no volverán a ser iguales.

¿Qué es un parto humanizado?

Un parto humanizado es un proceso que te ayuda a aprender sobre tu cuerpo, te prepara física y emocionalmente para toda la experiencia de la maternidad. Asimismo, te instruyen sobre la información científica más avanzada que alimentará tu poder de decisión sobre tu vida.

Tener un hijo es un evento trascendente en la vida de cualquiera, así que requieres de seguridad y confianza. Recuerda que eres un pilar importante para tus hijos, ya que de ti depende el bienestar de su salud y sus relaciones con el mundo exterior.

Por ello es tan esencial procurar que el momento del parto este llenó de buenas vibras y que seas consiente sobre lo que estás haciendo. Este es un gran momento de vulnerabilidad donde se requiere tomar las cosas con respeto y tranquilidad.

Actividades que puedes hacer

Es interesante todo lo que un curso de parto humanizado te puede ofrecer. Te capacitarás con buenos profesionales que te ayudarán a sentir mayor confianza sobre lo que estás haciendo. Algunas de las actividades que podrías hacer son:

Terapia de pareja: un embarazo es una cosa de dos y muchas veces el estrés, además de la ansiedad, puede causar estragos en la relación. Asimismo, la convivencia con la pareja enseña a las personas aspectos de sí mismos desconocidos que deben aprender a integrar para que la relación funcione.

Estudios señalan que las habilidades para mantener una relación sana deben aprenderse y practicarse, ya que no vienen por naturaleza en el ser humano. Lo mejor de estas terapias es que brindan el espacio para mejorar esta relación papá-mamá fundamental para los niños.

Apoyo de una Doula: una Doula es una mujer que ya ha pasado por un embarazo y se encuentra dispuesta a ayudar física, mental, y además en modo informativo a nuevas embarazadas. En los programas de parto humanizado puedes encontrar a una para ti dispuesta a apoyarte al 100%.

La Doula te ayudará a identificar, manifestar y canalizar tus miedos y deseos. Esto contribuye grandemente a bajar los niveles de estrés y tener un parto con menos complicaciones. Un acompañamiento de este estilo lo puedes solicitar en cualquier punto del embarazo.

Yoga Prenatal: Hay mujeres con temor a que los ejercicios físicos lastimen al bebé. No obstante, el yoga resulta el más beneficioso en estos casos. Ayuda a combatir el desequilibrio hormonal que produce tristeza o irritabilidad, disminuye el dolor de espalda, a dormir mejor y te conecta más con tu bebé.

¿Por qué deberías tener un parto humanizado?

Porque eres una mujer dueña de sí y finalmente tienes el derecho de decidir sobre tu cuerpo, además de lo que quieres para tus hijos. Su bienestar es lo más importante y con un parto humanizado lo puedes garantizar.

Si te sientes perdida, nerviosa, inquieta o dudas de ti misma para cuidar a tus hijos junto a tu pareja, puedes ingresar a este tipo de actividades. El parto humanizado ayudará a esclarecer tu camino.

Conclusión

Date la oportunidad de que tu familia viva un parto humanizado y reduce las complicaciones de tu embarazo. Tendrás la oportunidad de crecer como persona al conocer nuevas facetas de ti como madre, así como a tu pareja también.

 

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¿Qué es el puerperio y cómo debes cuidarte en esta etapa?

¿Qué es el puerperio y cómo debes cuidarte en esta etapa?

Si acabas de iniciar tu vida como madre, seguramente habrás oído hablar del puerperio.  Esta etapa que viene después del parto y que,  seguramente te está costando trabajo afrontar.

¿Qué es el puerperio?

El puerperio es el período de la vida de la mujer que sigue al parto. Comienza después de la expulsión de la placenta y se extiende hasta la recuperación anatómica y fisiológica de la mujer.

¿Cuánto dura el puerperio?

Es una etapa de transición de duración variable, aproximadamente 6 a 8 semanas, en el que se inician y desarrollan los complejos procesos de la lactancia y de adaptación entre la madre, su hijo/a y su entorno.

Los periodos del puerperio

Clínicamente, el puerperio puede dividirse en tres períodos sucesivos:
* Puerperio inmediato: las primeras 24 horas postparto.
* Puerperio temprano: incluye la primera semana postparto.
* Puerperio tardío: abarca el tiempo necesario para la involución completa de los órganos
genitales y el retorno de la mujer a su condición pregestacional.

¿Qué sucede en el puerperio?

Durante el puerperio, los órganos y sistemas maternos que sufrieron transformaciones durante el embarazo y parto, presentan modificaciones que los retornan o involucionan en gran medida a las condiciones pregestacionales.
Utero:
Después de la salida de la placenta continúan las contracciones uterinas, las que pueden
ser muy intensas. Estas contracciones son esenciales para la hemostasia al comprimir los vasos
sanguíneos del lecho placentario y lograr su obliteración.
Pueden distinguirse tres tipos de contracciones uterinas durante el puerperio:
* Contracción permanente o retracción uterina: Ocurre en las primeras horas del puerperio
inmediato. Clínicamente se detecta al palpar el útero en el hipogastrio de consistencia dura y
firme.
* Contracciones rítmicas espontáneas: Se superponen a la contracción permanente y se les ha
denominado “entuertos”. Ocurren también durante el puerperio inmediato y en los primeros días
del puerperio temprano. En las primeras 24 horas postparto estas contracciones son regulares y coordinadas, posteriormente disminuyen su intensidad y frecuencia. Clínicamente son más
evidentes en las multíparas que en las primíparas.
* Contracciones inducidas: Se producen durante la succión como respuesta al reflejo mama –
hipotálamo – hipófisis, debido a la liberación de oxitocina por la hipófisis posterior. Estas
contracciones ocurren durante todo el puerperio y mientras persista la lactancia.

Loquios:
Se denomina “loquios” al contenido líquido normal expulsado por el útero en su proceso de
involución y curación de la superficie cruenta dejada por el lecho placentario. Los loquios no
tienen mal olor y son variables en cantidad y características a lo largo del puerperio. Los primeros
tres días contienen una mezcla de sangre fresca y decidua necrótica (loquia rubra), luego
disminuye el contenido sanguíneo tornándose más pálido (loquia serosa). Ya en la segunda
semana el líquido se aclara transformándose a color blanco amarillento (loquia alba). La pérdida
de loquios dura aproximadamente 4 a 6 semanas coincidente con el término de la involución
uterina.
Vagina:
En el postparto inmediato, recién suturada la episiotomía, la vagina se encuentra
edematosa, de superficie lisa y relativamente flácida. Después de 3 semanas comienzan a
observarse los pliegues característicos con desaparición del edema y ya a las 6 semanas existe
reparación completa de las paredes e introito vaginal. En este momento ya es posible incluso
obtener citología exfoliativa normal.

Trompas de Falopio:
Los cambios puerperales en las trompas son histológicos. Las células secretoras se reducen
en número y tamaño y hacia la 6º semana ya han recuperado los cilios retornando a la estructura
epitelial de la fase folicular.

Mamas:
Durante el embarazo, la mama es preparada para el proceso de la lactancia. Después del
parto, con la salida de la placenta, se produce un descenso brusco de los esteroides y lactógeno
placentarios. Esto elimina la inhibición de la acción de la prolactina en el epitelio mamario y se
desencadena la síntesis de leche. Las células presecretoras se transforman en secretoras.

Indicaciones y recomendaciones

La mujer postparto debiera permanecer hospitalizada en la maternidad 3 a 4 días si el parto fue por vía vaginal y 4 a 5 días si lo fue por operación cesárea.

[bctt tweet=”En México es común que las mujeres pasen menos de 72 horas en los hospitales después de un parto o cesárea. ” username=””]

Reposo postparto:
La puérpera debe mantener reposo relativo la primera semana postparto y actividad moderada hasta los 15 días. Debe levantarse precozmente, durante las primeras 12 horas después de un parto vaginal y las primeras 24 horas después de una cesárea.  Con ello se evitan complicaciones urinarias, digestivas y vasculares favoreciendo el adecuado drenaje de los loquios.

Dieta:
La alimentación debe ser completa, idealmente hiperproteica. Después de una operación cesárea la realimentación debe ser gradual hasta la evacuación intestinal. En lo posible, debe evitarse la ingesta de alimentos meteorizantes por su efecto al niño a través de la leche materna.

Higiene:
La higiene general no debe descuidarse. La puérpera puede ducharse en forma habitual desde la primera levantada. El aseo genital debe realizarse al menos 4 veces al día o cada vez que acuda a vaciar su vejiga o intestino dejando escurrir agua sobre los genitales externos con un secado posterior.

En los primeros días postparto, el aseo de la episiotomía debe realizarse con agua más un antiséptico no irritante para luego cubrir la zona perineal con un apósito limpio. No deben efectuarse duchas vaginales en este período.

El puerperio no debe ser un impedimento para disfrutar tu vida sexual, si presentas molestias o tienes dudas, contáctanos. Es Unidades Médicas de la Mujer podemos ayudarte.

 

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Tipos de infecciones vaginales y tratamientos efectivos para cada una

Tipos de infecciones vaginales y tratamientos efectivos para cada una

La flora vaginal es susceptible a alteraciones que pueden producir malestares en tu zona íntima. El uso de ropa interior apretada o un exceso en la higiene de este sector ocasionan inconvenientes en la vagina.

Hongos, bacterias y virus encuentran en la vulva un lugar muy agradable para reproducirse. Seguramente experimentarás algún tipo de infección, si es que ya no pasaste por alguna, y debes ser consiente de cómo actúan las infecciones para que sepas cómo tratarte.

Tipos de infección vaginal

Existen muchos tipos de infección vaginal que provocan un desequilibrio en el Ph vaginal. Los hongos, las bacterias, virus o levaduras aprovechan para proliferarse y causar estragos. Puedes presentar molestias tales como picazón, ardor, flujo muy fuerte, entre otras cosas.

Infección por Chlamydia o Clamidiasis

Es una enfermedad causada por una bacteria que se llama Chlamydia trachomatis. Mejor conocida como Clamidia, este agente dañino no produce síntomas.

Por ende es difícil de diagnosticar, pero tú puedes identificar una anormalidad en tu cuerpo si presentas sangrado, dolor y secreciones blancas con un olor diferente al común. En casos complicados donde se extienda la infección, podría causar infertilidad en tus órganos.

Ahora bien, tu médico tratará la clamidia con antibióticos y el más recomendado es la doxiciclina por dos dosis diarias durante una semana. También podría recetarte azitromicina en una dosis única.

Vaginosis bacteriana

La vaginosis es una infección leve de la vagina, en la cual las bacterias buenas y malas se desequilibran. Causa síntomas parecidos a la Clamidia y a veces no logran ser detectados por quien los padece.  Es la infección más común que existe y puede causar complicaciones si no es atendida.

Si te sientas en inodoros, usas sábanas o toallas, o si nadas no contraerás este tipo de enfermedad. Ahora bien para tratar la Vaginosis tu médico puede recetarte pastillas o cremas para introducir en tu vagina. Podrías usar Metronidazol, Clindamicina o Tinidazol.

Candidiasis vaginal

La candidiasis es producida por un hongo llamado candida albicans que está presente normalmente en el organismo. No obstante, cuando la acidez en la vagina cambia se descontrola y genera infecciones.

Difícil de soportar, este hongo en su estado agresivo puede afectar la calidad de tu vida mientras lo padezcas. Dependiendo de la frecuencia e intensidad el tratamiento puede variar.

Los tratamientos sencillos pueden durar entre 3 a 7 días e incluyen cremas, ungüentos, supositorios y pastillas. Si tus síntomas son graves o presentas la infección de manera frecuente se aumentan las dosis o el tiempo de aplicación. También pueden recetarte ácido bórico para introducir en la vagina.

Vaginitis tricomoniasis

Tiene un síntoma característico el cual consiste en segregar un flujo amarillo o verde con olor a moho. Procura que tu pareja vaya al médico contigo para que ambos apliquen el tratamiento y así dar por terminada la enfermedad.

El tratamiento es sencillo y consta de tomar antibióticos solo por una vez. Después de aplicar el tratamiento procura no tener relaciones sexuales hasta dentro de una semana. El resto consiste en seguir las indicaciones de tu doctor.

Vaginitis no infecciosa

No todos los malestares provienen necesariamente de una infección. Aquí presentas inflamación de la vulva o la vagina, también se le dice vulvovaginitis. La ocasionan los espermicidas, falta de higiene, duchas vaginales, desodorantes e incluso la ropa interior apretada.

La vaginitis no infecciosa puede afectar a chicas que nunca tuvieron relaciones sexuales, ni siquiera llegaron a la pubertad o mujeres menopáusicas. Los síntomas son similares a las demás infecciones y su tratamiento consiste en evitar el detonante.

Es decir, junto a un médico puedes averiguar, ¿qué es lo que produce esa infección en ti? Así serás más cuidadosa al tratar tu zona vaginal.

Conclusión

Siempre que presentes irregularidades en tu vagina asiste a un médico y sigue todas sus indicaciones. Evita las relaciones sexuales si sospechas de alguna infección, así como tampoco las tengas durante y poco después de un tratamiento.

Las infecciones vaginales son muy comunes y sencillas, muchas mujeres sufrirán de alguna en un momento de su vida. Procura que tus parejas también se traten y no tengan miedo de ir al médico.

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Cuidados después de un aborto

Cuidados después de un aborto

Antes, durante y después de un proceso de aborto es fundamental que te encuentres muy bien informada. Después de que interrumpas un embarazo tienes que tener cuidado con tu cuerpo para que tu recuperación sea genuina.

Puedes llegar a experimentar variaciones a nivel psicológico o físico. Depende de cada mujer. Solo tienes que seguir las indicaciones de tus médicos certificados y buscar apoyo emocional si te hace falta.

[bctt tweet=”Las diferentes reacciones del cuerpo a la ILe dependen del organismo de cada mujer” username=””]

Si estás pensando en practicarte un aborto, estás pasando por la fase de recuperación o simplemente quieres conocer más del tema, sigue leyendo nuestro artículo para aclarar tus ideas.

 

Cuidados físicos

Luego de practicarte un aborto tienes que seguir al pie de la letra todas las indicaciones de tu médico. Presta atención a síntomas inusuales y toma en cuenta que debes hacer las siguientes cosas:

 

  •         Tomarte el día libre para descansar.
  •         No usar tampones hasta la siguiente menstruación. Es recomendable que utilices toallas sanitarias mientras tu cuerpo vuelve a la normalidad.
  •         No tener relaciones sexuales hasta que tu doctor indique lo contrario. La vagina tiene que tomarse su tiempo para dejar de sangrar.
  •         En esta etapa es sumamente probable que contraigas alguna infección si no te cuidas. Por ende no debes exponerte al realizar duchas vaginales o nadar.
  •         Nada de hacer ejercicios bruscos.
  •         No consumas drogas, alcohol o aspirinas.
  •         No insertes nada dentro de tu vagina.
  •         Toma muchos líquidos y mejora tu dieta para nutrir tu cuerpo.
  •         Hazte masajes en el vientre.
  •         Si el doctor te recetó medicamentos, tómalos por el tiempo indicado, así te sientas mejor.

 

Cuidados psicológicos

 Experimentarás todo tipo de emociones, los cuales debes tomar con calma y pedir ayuda si es necesario. No actúes de manera desproporcionada y trata de entender que siempre tienes derecho a decidir por ti misma.

[bctt tweet=”En Unidades Médicas de la Mujer contamos con área de recuperación psicológica donde puedes acudir después de una ILE” username=””]

Dependerá de cada mujer los sentimientos que aparezcan. Puede suceder que sientas un gran alivio o una gran culpa. No te eches a morir, todo va a estar mejor. Estas emociones al poco tiempo se irán regularizando y mediante la reflexión te darás cuenta de qué hiciste y por qué lo hiciste.

cuidados que debes tener después de un aborto legal

Solo en casos extremos como el de una depresión deberás asistir a un profesional capacitado. No obstante, así no te sientas tan mal, puedes pedir cita con un psicoterapeuta o psicólogo para hablar de cómo te sientes.

 Asimismo, acércate y habla con  tus seres queridos. Solo las personas abiertas y comprensivas podrán entender tu situación sin juzgarte. Necesitas mucho apoyo emocional y no reprocharte nada. Ya lo que pasó, quedó atrás.

 Conclusión

 La interrupción de un embarazo es un proceso muy delicado que requiere de toda tu concentración y madurez. Busca el apoyo adecuado durante tu proceso en centros de salud especializados y certificados.

 En México cuentas en la CDMX con Unidades Médicas de la Mujer donde te atenderemos con mucho gusto. Si tienes más dudas sobre cuidados después del aborto o quieres practicarte uno, comunícate a nuestro número (55) 53 56 22 11, así como también escríbenos por Whatsapp al (55) 54 06 75 08.

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El parto y el postparto

El parto y el postparto

La llegada de un bebé a tu vida es un momento fundamental que tiene un antes y un después. Muchos factores determinarán el bienestar de tu embarazo en todas sus facetas y lo más recomendable es que te familiarices con estas ¡Nosotros te explicamos!

Si definimos el parto podemos decir que trata de un proceso en el cual el feto y la placenta salen del útero. Existen diferentes tipos de parto y alguno de estos te puede llamar la atención para tu caso.

 Seguidamente del momento de dar a luz, entras en otra fase llamada postparto, la cual es indispensable para mantener la salud a largo plazo tanto del bebé como la tuya. Estados emocionales depresivos, alimentación rigurosa y mente desordenada son algunos de los aspectos a los cuales te tendrás que enfrentar.

Tipos de parto

 

Es muy buena idea conocer las formas en las que tu bebé puede venir al mundo. Eso te permitirá prepararte mejor para ese día y tener los cuidados necesarios. Los tipos de partos son:

 

  •         Parto normal: ocurre vía vaginal y de forma espontánea. Tu cuerpo por sí solo produce contracciones e inicia el trabajo de parto para expulsar el feto, la placenta y demás elementos fetales. Suele ocurrir entre las semanas 37 y 42.

 

Al ser un proceso natural, la madre no recibe oxitocina por intravenosa, ni tampoco se rompe el saco amniótico que cubre al bebé.

 

  •         Parto inducido: el médico provoca de manera artificial el trabajo de parto. Puede ocurrir inyectando oxitocina por intravenosa, o algún otro químico, o rompiendo la bolsa que contiene al bebé. Es muy posible que este tipo de parto culmine en una cesárea.

 

  •         Parto instrumental: puede comenzar de manera inducida o espontánea, pero el médico utiliza un instrumento para extraer el bebé. Debes tener cuidado con este procedimiento porque tu periné puede verse muy afectado.

Existe un porcentaje muy alto de que se realice una incisión en dicha zona para evitar desgarros es el tejido, facilitando la expulsión del bebé.

 

  •         Parto por cesárea: proceso quirúrgico donde se elabora una incisión en tu abdomen y útero para extraer al bebé por esa abertura. Solo se hace en caso de riesgo para el niño, o para la madre, en el nacimiento por vía vaginal.

 

Puede planificarse durante los estudios previos del embarazo, o realizarse en calidad de emergencia.

 ¿Qué es el postparto?

 

Es el período de tiempo que consta desde el punto final del parto hasta que el cuerpo y mente de la mujer vuelve a su estado antes del embarazo. Puede durar desde 6 semanas, hasta más tiempo, dependiendo de la persona. A esta época también se le dice “cuarentena”.

Esta fase está destinada para el descanso y recuperación tanto de la madre como del bebé. Ambos deben alimentarse muy bien, nutrirse y tomar muchos líquidos. Además puedes presentar diversos síntomas característicos de este proceso.

Entre dichas sensaciones encontramos:

  • Las contracciones después del parto
  • Sangrado vaginal, para lo cual requieres de toallas sanitarias especiales
  • Debilidad en el suelo pélvico, el cual tienes que fortalecer.
  • Asimismo, puedes sentirte deprimida debido a un reajuste hormonal.

Conclusión

El parto y el posparto son dos grandes etapas de tu vida y para la de tu bebé también. Toma las previsiones posibles y no dejes de acudir a tu médico de confianza, familiares y amigos que puedan darte su apoyo.

Asimismo, cuentas con nosotros en Unidades Médicas de la Mujer para orientarte durante tu embarazo en CDMX. Solo tienes que llamar al (55) 53 56 22 11 o escribir por Whatsapp al (55) 54 06 75 08.

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La primera menstruación. Todo lo que debes saber al respecto

La primera menstruación. Todo lo que debes saber al respecto

La primera menstruación indica que estás entrando en la pubertad. Darás un paso muy importante hacia la adultez y tendrás que prepararte psicológicamente. Experimentarás cambios en tu cuerpo que no tienen precedentes, pero descuida pues es completamente normal.

 Seguramente te estarás haciendo muchas preguntas y querrás saber cómo afrontar este proceso. Recuerda que no estás sola, pide consejo a tus seres queridos y lee mucho para que te sientas más cómoda con esta nueva etapa.

 

Qué es la menstruación

 La menstruación es la sangre que sale del útero de una chica o mujer, a través de la vagina. A la primera se le llama menarquia y puede venir alrededor de los 12 años de edad. No obstante, como cada cuerpo es diferente, puedes esperarla desde los 10 a los 15 años.

 Algunos signos que predicen la primera menstruación son el aumento de los senos 2 años antes. También la aparición del flujo vaginal 6 meses o 1 año antes de que baje la primera regla.

 Ahora bien, el ciclo menstrual puede durar entre 21 y 35 días, pero el promedio se encuentra en los 28 días, cuando el ciclo es regular. Al principio puedes presentar menstruaciones irregulares, pero poco a poco deben ir regularizándose.

 En caso de presentar intervalos más largos o más cortos a los indicados, incluso después de un año de tu menarquia, tienes que asistir al médico. Así podrán estudiar tu caso y recetarte algún tratamiento hormonal para que baje tu periodo de manera regular.

 

Síntomas de la menstruación

 La primera señal es el sangrado vaginal. También puedes experimentar cólicos, dolores en la espalda, senos hinchados o adoloridos, antojos por ciertos alimentos, dolor de cabeza, cansancio e irritabilidad.

 Particularmente tienes que saber de la existencia del Síndrome Premenstrual (SPM). Este puede variar de intensidad de mujer a mujer, o bien, puede ocurrir en alguna como en otras no.

 Se manifiesta a partir de la segunda mitad del ciclo menstrual y termina días después de que ocurre la menstruación. Con este síndrome puedes sentirte emocionalmente muy abrumada, acude a un médico si sientes que no puedes controlarlo.

  

¿Toallas sanitarias, tampones o copa menstrual?

 Ninguna es mejor que otra, lo más importante para decidirte por alguna es que te sientas cómoda. Las toallas sanitarias son muy sencillas y superficiales en su aplicación.

 No obstante, te pueden producir salpullidos y exponerte a pequeñas cantidades de químicos que a largo plazo tiene la posibilidad de producir cáncer de ovario o cérvix. Además no son amigables con el ambiente.

 En el caso de escoger tampones, tendrás la ventaja de que el flujo sea absorbido incluso antes de salir de la vagina. Por ende, es muy raro que te manches la ropa. Además, son cómodos y discretos.

 Por otro lado, los tampones pueden ocasionarte el Shock Tóxico, es decir, puedes infectarte con una bacteria si llegas a dejar mucho tiempo el tampón en tu vagina. También contienen químicos como las toallas sanitarias y no son amigables con el ambiente.

 Por último, tienes la copa menstrual, la cual carece de todos las desventajas de las primeras dos opciones. Solo debes cambiarla una vez al día y puedes nadar, incluso, si la tienes puesta.

 Sin embargo, debes estar preparada para aprender a esterilizarla y para lavar una copa llena de tu flujo menstrual.

 

La maternidad y la menstruación

 Con la menstruación viene una gran responsabilidad: tu cuerpo ya está preparado para convertirte en madre. Por ello, debes acudir a tus padres y seres queridos sobre cómo funciona la planificación familiar.

 Mediante el proceso de ovulación puedes quedar en estado, incluso poco antes de que te baje la primera menstruación. Así que ponte a pensar en qué momento de tu vida quieres tener hijos y si para ello quieres esperar a consolidar una relación en pareja.

 Mientras no desees tener hijos, utiliza anticonceptivos. Tienes para escoger ya que hay gran variedad de ellos. No obstante, en tu caso, acude a un médico ginecólogo para que te indique cuál te conviene más. Los más básicos son la píldora y el condón.

Conclusión

Tu primera menstruación es un gran acontecimiento que debes tomar con calma. Entiende el compromiso que tienes con tu cuerpo gracias a las decisiones de la naturaleza y apóyate en fuentes de información confiables de ahora en adelante.

 

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